Su nombre
Tu peque es el protagonista: su nombre aparece en el cuento y en la narración.
¿Te suena?Yo puedo
Esa angustia de que "no come nada" en cada comida...
El mapa de los sabores
Lo que estáis viviendo
Come siempre lo mismo, rechaza todo lo nuevo y las comidas se han convertido en una lucha en la que acabo suplicando o enfadándome.
La capa emocional
Lo que tu peque practica
Tu peque explora alimentos nuevos como países en un mapa, sin presión y a su ritmo
Un alimento nuevo en el plato pone en guardia al protagonista: el color raro, el olor desconocido, todo dice "¡peligro!". Aprende a verlo de otra forma: cada comida es un país nuevo en un mapa de sabores, y explorar no obliga a nada. Primero se mira, luego se huele, luego —si quiere— se prueba un poquito. Sin presión y a su ritmo, ir descubriendo países deja de dar miedo y empieza a dar curiosidad.
No es un cuento genérico con un nombre encima. Cada respuesta cambia algo de verdad en la historia:
Tu peque es el protagonista: su nombre aparece en el cuento y en la narración.
El texto se adapta: frases más cortas y concretas para los peques; algo más de matiz para los mayores.
Sus intereses (dinosaurios, el mar, los trenes…) se cuelan en la historia para que se enganche.
Eliges el momento exacto que dispara el desborde en casa: el cuento arranca ahí, no en un ejemplo genérico.
Si grita, se tira al suelo o se cierra: el protagonista lo vive parecido, para que se reconozca.
La situación que os pasa, por ejemplo: rechaza probar un alimento nuevo · solo come cuatro cosas de siempre · la hora de comer se vuelve un pulso · juega con la comida en vez de comer · aparta lo verde o lo desconocido.
La frase que se lleva
«Miro. Huelo. Pruebo un poquito.»
No aplicamos un arco universal. Esta situación tiene una receta narrativa concreta: Hábito y autonomía.
La guerra del plato
Tu peque explora alimentos nuevos como países en un mapa, sin presión y a su ritmo
Leemos la conducta como una señal y concretamos qué necesidad puede acompañar esta receta, sin convertir esa hipótesis en diagnóstico.
Hábito y autonomía. Muestra una secuencia cotidiana real, ofrece agencia adecuada a la edad y deja que el adulto sostenga sin hacerlo todo. Se practica un paso repetible y el progreso parcial cuenta; no hace falta inventar un clímax emocional ni exigir independencia perfecta.
La frase visible del catálogo es «Miro. Huelo. Pruebo un poquito.». La receta final fija también la frase adulta, la frase infantil, la intervención principal y la práctica en casa.
La misma receta coordina el cuento ilustrado, la narración, la canción, la actividad y la guía para familias.
Las anclas se comprueban en las cinco piezas. Si cambia una, se revisa el Momento completo para no dar instrucciones contradictorias.
Funciona la división de responsabilidad: el adulto decide qué, cuándo y dónde se come; el niño, cuánto y si come. La neofobia es normal y se supera con exposición repetida sin presión; forzar u obligar aumenta el rechazo.
Fuente: Ellyn Satter, "División de responsabilidad en la alimentación"; investigación sobre exposición repetida
Con base en psicología del desarrollo y fuentes citables. No sustituye la valoración de un profesional; ante cualquier preocupación, consulta con tu pediatra.
El cuento ilustrado con su nombre y vuestra situación exacta protagonizando la historia
El audiocuento narrado con una sola voz cálida, para escuchar sin pantalla
La canción del Momento, hecha a medida para esta misma situación
La actividad guiada para practicar la habilidad jugando, con cosas de casa
La guía para familias: qué necesidad hay debajo y las palabras exactas para el momento difícil
Entrega digital por email. El plazo confirmado se mostrará antes de pagar.
Practicadlo jugando
Explorar alimentos como países, sin obligación de comer
Baja la presión de la mesa y convierte probar en explorar por pasos (mirar, oler, probar), respetando su ritmo.
Esta propuesta aún no está a la venta: Samantha debe aprobar el Momento completo y sus seis idiomas.