Su nombre
Tu peque es el protagonista: su nombre aparece en el cuento y en la narración.
¿Te suena?Cambios grandes
Esa carita perdida cada vez que cambia de casa...
Los dos nidos
Lo que estáis viviendo
Desde la separación va de una casa a otra y le cuesta: echa de menos al que no está, se hace un lío y a veces se siente culpable por querer a los dos.
La capa emocional
Lo que tu peque practica
Tu peque entiende que puede tener dos nidos y el mismo cariño en los dos, sin tener que elegir
El protagonista vive entre dos casas y algo en él se parte: cuando está con uno, echa de menos al otro. Descubre que hay pájaros que tienen dos nidos, y en los dos están calentitos y seguros. Aprende que no tiene que elegir un nido ni querer más a uno: en las dos casas es querido, en las dos tiene su sitio. Cambiar de nido deja de ser una pérdida y pasa a ser ir de un hogar a otro hogar.
No es un cuento genérico con un nombre encima. Cada respuesta cambia algo de verdad en la historia:
Tu peque es el protagonista: su nombre aparece en el cuento y en la narración.
El texto se adapta: frases más cortas y concretas para los peques; algo más de matiz para los mayores.
Sus intereses (dinosaurios, el mar, los trenes…) se cuelan en la historia para que se enganche.
Eliges el momento exacto que dispara el desborde en casa: el cuento arranca ahí, no en un ejemplo genérico.
Si grita, se tira al suelo o se cierra: el protagonista lo vive parecido, para que se reconozca.
La situación que os pasa, por ejemplo: mamá y papá viven en casas distintas · toca el cambio de una casa a otra · echa de menos al otro cuando está con uno · se lía con dónde está cada cosa suya · siente que quiere más a uno y se culpa.
La frase que se lleva
«Tengo dos nidos. En los dos me quieren. No tengo que elegir.»
No aplicamos un arco universal. Esta situación tiene una receta narrativa concreta: Cambio y pertenencia.
Dos casas, un corazón dividido
Tu peque entiende que puede tener dos nidos y el mismo cariño en los dos, sin tener que elegir
Leemos la conducta como una señal y concretamos qué necesidad puede acompañar esta receta, sin convertir esa hipótesis en diagnóstico.
Cambio y pertenencia. Nombra el cambio con verdad, deja convivir sentimientos distintos, muestra qué vínculo continúa y ofrece un papel o ritual concreto. El final no borra la pérdida ni promete que todo seguirá igual.
La frase visible del catálogo es «Tengo dos nidos. En los dos me quieren. No tengo que elegir.». La receta final fija también la frase adulta, la frase infantil, la intervención principal y la práctica en casa.
La misma receta coordina el cuento ilustrado, la narración, la canción, la actividad y la guía para familias.
Las anclas se comprueban en las cinco piezas. Si cambia una, se revisa el Momento completo para no dar instrucciones contradictorias.
Tras una separación, los niños se adaptan mejor con rutinas predecibles en ambos hogares, coherencia entre los adultos y, sobre todo, sin quedar atrapados en conflictos de lealtad. Necesitan permiso explícito para querer a ambos.
Fuente: JoAnne Pedro-Carroll, hijos de padres separados; APA, ajuste infantil tras el divorcio
Con base en psicología del desarrollo y fuentes citables. No sustituye la valoración de un profesional; ante cualquier preocupación, consulta con tu pediatra.
El cuento ilustrado con su nombre y vuestra situación exacta protagonizando la historia
El audiocuento narrado con una sola voz cálida, para escuchar sin pantalla
La canción del Momento, hecha a medida para esta misma situación
La actividad guiada para practicar la habilidad jugando, con cosas de casa
La guía para familias: qué necesidad hay debajo y las palabras exactas para el momento difícil
Entrega digital por email. El plazo confirmado se mostrará antes de pagar.
Practicadlo jugando
Dos casas dibujadas en un solo mapa, sin tener que elegir
Libera al niño del conflicto de lealtad afirmando que puede querer y ser querido en las dos casas por igual.
Esta propuesta aún no está a la venta: Samantha debe aprobar el Momento completo y sus seis idiomas.