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Leo empieza el cole

Cuando todo es nuevo y cuesta soltar la mano. Aquí ves un Momento completo: puedes leer y escuchar sin pedirte el email.

  1. 1

    Escucha un trozo

    Narración arriba del todo

  2. 2

    Lee el cuento

    A tu ritmo, página a página

  3. 3

    Canción y práctica

    Mira cómo hablan del mismo momento

  4. 4

    Si te suena “apagar”

    Prueba también Pantallas

Esto es una muestra en la web. El Momento que compras es el de la situación que eliges tú.

Leo llega de la mano de su madre a la entrada del cole, donde María los recibe desde la puerta.

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Tilo se entiende mejor con voz

Auriculares o altavoz bajo. No solo en silencio. Aquí va lo que ya está listo para escuchar.

Narración · con música de fondo

Canción

El cuento

Leo empieza el cole

Un cuento para aprender a confiar y vincularnos con otros.

Leo y su madre preparan juntos la mochila del cole mientras Tilo los acompaña desde la estantería.

Página 1

—¡Leo! ¡Mañana vamos al cole! ¿Tienes ganas? —preguntó mamá. —¡Siiii! ¡Tengo muchas ganas! —¿Preparamos juntos la mochila? —¡Siiii! —dijo Leo, súper contento.
La madre de Leo se arrodilla a su altura y le explica cómo será el día siguiente antes de darle un beso.

Página 2

Mientras preparaban tranquilamente las cosas, mamá le explicó: —Leo, mañana iremos caminando al cole. ¿Te acuerdas del camino? Cuando lleguemos, estará esperándote María, tu profesora. La saludaremos, nos daremos un beso y yo me marcharé. Tú te quedarás con María y con los otros niños. Leo escuchaba muy atento. —Quizá tengas muchas ganas de entrar o quizá, cuando llegue el momento de despedirnos, te cueste un poquito. María estará contigo, te acompañará y te cuidará mientras estés en el cole. Y después de comer, volveré a recogerte, vale? Mamá dió un beso a Leo. Y Leo sonrió.
Leo se viste por la mañana con ayuda de su madre, con muchas ganas de ir al cole.

Página 3

Al día siguiente por la mañana, Leo empezó a vestirse con mamá: calcetines, camiseta, pantalón y zapatos. —¡Listo! —dijo Leo. —¡Qué rápido! Veo que tienes muchas ganas de ir —respondió mamá.
Leo y su madre desayunan juntos con la mochila ya preparada junto a la puerta.

Página 4

Desayunaron juntos, cogieron la mochila y… ¡al cole!
Leo llega de la mano de su madre a una puerta del cole llena de familias y emociones.

Página 5

Después de caminar un poquito, llegaron a la puerta del cole. Leo ya la había visto porque había estado allí con mamá unos días antes, pero… ¡hoy había mucha gente y muchas emociones en el ambiente! Algunos niños lloraban y otros parecían un poco preocupados.
María se agacha a la altura de Leo para saludarlo mientras él se agarra fuerte a la mano de su madre.

Página 6

Leo estaba tranquilo de la mano de mamá, pero, cuando se acercaron a la puerta, ella le dijo: —Leo, ella es María, tu profesora. ¿Te acuerdas de que hablamos de ella? María se agachó para ponerse a su altura y lo saludó: —Hola, Leo. Te estaba esperando. Leo no dijo nada. Miró a María y se agarró más fuerte a la mano de mamá.
Leo llora sin querer soltar la mano de su madre mientras ella le recuerda el plan con calma.

Página 7

—Ahora voy a darte un beso, te voy a dejar con María, me voy a marchar y después de comer volveré a recogerte —le recordó mamá. Leo empezó a ponerse nervioso y a llorar. No quería soltar la mano de mamá. Y, sobre todo, no quería quedarse con María: una persona que todavía no conocía bien, en un lugar que no conocía bien.
La madre de Leo lo abraza y lo besa en la despedida mientras María espera con una sonrisa acogedora.

Página 8

Mamá lo abrazó. —Sé que ahora mismo no quieres que me vaya. Es difícil despedirse cuando todo es nuevo. María se va a quedar contigo y yo volveré después de comer. Le dio un beso, se despidió y soltó suavemente su mano.
María acompaña a Leo dentro del cole y le dice que puede estar triste, que ella se queda con él.

Página 9

María se quedó con Leo y le dijo: —Qué difícil es despedirse de mamá, ¿verdad? Puedes estar triste. Yo me voy a quedar contigo.
Leo pinta en un papel y explora materiales en el aula mientras mira con curiosidad a otro niño.

Página 10

Pasó parte de la mañana triste, aunque también hubo algunos momentos en los que se animó. Pintó en un papel, exploró algunos materiales y miró con mucha curiosidad a un niño que jugaba cerca de él.
Leo corre a abrazar a su madre en el reencuentro mientras María los observa desde la puerta del aula.

Página 11

Tal y como le había dicho, después de comer mamá estaba allí, esperándolo con una sonrisa de oreja a oreja. —¡Mamiiiiii! —gritó Leo mientras corría hacia sus brazos. Mamá lo abrazó muy fuerte. —He vuelto, mi amor. —¿Cómo has estado mi amor?
La madre de Leo lo escucha agachada a su altura mientras él le cuenta que ha estado triste.

Página 12

—He estado triste —respondió Leo—, —Claro, mi amor. Es normal sentirse triste cuando nos despedimos. Y puede ser muy difícil quedarse con personas que todavía no conocemos bien, en un lugar que también es nuevo.
Leo camina de la mano de su madre de vuelta a casa contándole mil cosas del día a la vez.

Página 13

—¿Y qué más ha pasado? —¿has pintado? —Siii dijo Leo —¿Y has comido tu fruta? —Siii —¿Y has salido fuera a jugar? —Siii —¡Cuántas cosas! —dijo mamá. —Y he… y he… y he… Leo quería explicarle tantas cosas que las palabras no podían salir todas juntas. Mamá lo escuchaba con mucha atención. —Hoy has estado triste y también has pintado, has comido, has jugado y has estado acompañado de María. Las dos cosas pueden pasar a la vez. Poco a poco, irás conociendo mejor a María, el cole y a los niños y niñas de la escuela. Aunque estés triste o eches de menos a mamá, puedes dejar que María te acompañe y acercarte poquito a poco a alguna cosa que te apetezca hacer.
Leo y su madre meriendan cookies con almendras y un vaso de agua en la cafetería La Casita de Mi.

Página 14

—¡Oye! ¡He tenido una idea! —dijo mamá. —¿Te apetece que merendemos en La Casita de Mi? —¡Siiii! —dijo Leo. Llegaron a la cafetería, pidieron unas cookies con almendras y un vaso de agua.
Leo llora junto al vaso de agua derramado en la cafetería mientras su madre se acerca para acompañarlo.

Página 15

Mientras jugaba, Leo, sin querer, derramó el vaso de agua y empezó a llorar. Lloró muy, muy fuerte. Mucho más de lo que mamá esperaba por un vaso de agua derramado. Pero mamá entendió que aquel llanto no era solamente por el agua.
La madre de Leo lo abraza en la cafetería y lo ayuda a calmarse después de un día enorme.

Página 16

—Leo, mi amor, creo que hoy has vivido muchísimas cosas nuevas. Has tenido que despedirte, conocer a María, entrar en una clase nueva y estar con muchos niños y niñas. Tu cuerpo ha hecho un esfuerzo enoooorme y ahora necesita descansar un poquito y un abrazo fuerte fuerte. Y cuando estés más tranquilo te ayudo a limpiar el agua, vale? Leo fue tranquilizándose poco a poco en los brazos de mamá. Era verdad: había vivido muchas cosas nuevas y muchas emociones intensas.
Leo en pijama prepara con su madre las cosas del día siguiente antes del cuento con Tilo.

Página 17

Cuando llegaron a casa, hicieron una tarde tranquila: ducha, cena, preparar las cosas para el día siguiente y… ¡cuento con su peluche favorito, Tilo! Era uno de los momentos preferidos de Leo con mamá.
La madre de Leo le cuenta a Tilo todo lo que Leo ha vivido en su primer día de cole.

Página 18

Antes de empezar el cuento, mamá cogió a Tilo y le dijo: —Tilo, ¿sabes que hoy Leo ha conocido a muchas personas nuevas? Leo miraba a mamá súper atento. —Ha conocido a María, que se queda con él y lo cuida mientras está en el cole. Ha habido momentos difíciles, porque ha echado de menos a mamá, y otros momentos en los que ha pintado, jugado y sentido curiosidad por otros niños. Mamá miró a Tilo y siguió: —"Puede estar triste y descubrir cosas nuevas." Entonces Tilo preguntó: —¿Y mañana mamá también volverá?
La madre de Leo le promete que mañana volverá a recogerlo, igual que hoy.

Página 19

—Claro —respondió mamá—. Mañana nos despediremos, Leo se quedará con María y, después de comer, volveré a recogerlo. Igual que hoy.
Leo se queda dormido abrazado a Tilo mientras su madre le lee el cuento al final del día.

Página 20

Leo abrazó fuerte a Tilo. Mamá empezó a leer el cuento y, cuando iban por la mitad… Leo se quedó dormido abrazado a su peluche favorito.

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